Reciclando arandelas

Siempre tenemos por casa cosas que hemos comprado y jamás usamos o que las hemos encontrado en la caja de herramientas y merece la pena intentar darles algún uso. En mi caso, unas arandelas metálicas que alguna vez compré para algo y que nunca llegué a usar. Se me ocurrió forrarlas de restos de arcilla y quedaron muy aparentes. Son láminas de restos de colores diferentes y mezcladas, y a las que aplicamos pinturas acrílicas que se dejan secar y luego se craquelan. Con los trocitos, forramos las arandelas y las cocemos.

Aún las tengo sin montar, pero creo que son futuras pulseras...





1 comentarios:

Deja aquí tu comentario :)